Demarcar un helipuerto en Colombia no es solo una acción operativa: es una exigencia legal, una responsabilidad social y una medida concreta para preservar la seguridad aérea en nuestro territorio.
En el ámbito de la seguridad aeronáutica, la demarcación de un helipuerto representa una tarea crítica que debe ser ejecutada con precisión, conocimiento técnico y estricto apego a las normativas vigentes.
Desde nuestra labor profesional, entendemos que una correcta señalización no solo define el espacio operativo para las maniobras de despegue y aterrizaje, sino que también garantiza la seguridad del personal aéreo y terrestre.
¿Cuales son las normativas para la demarcación de helipuertos?
En Colombia, las disposiciones relacionadas con helipuertos están reguladas por la Unidad Administrativa Especial de Aeronáutica Civil (Aerocivil), particularmente a través del RAC 14 – Reglamento Aeronáutico de Colombia, basado en el Anexo 14, Volumen II de la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional).
Estas normativas establecen los parámetros obligatorios para diseño, ubicación, iluminación, señalización horizontal y demás aspectos técnicos.
La letra “H”
central, visible
desde el aire:
La “H” es un mensaje en el suelo, pero dirigido al cielo. Su presencia comunica, de forma inmediata y visible desde el aire, que ese punto es seguro, autorizado y técnicamente apto para operaciones aéreas rotatorias, pero bajo normas, bajo vigilancia, y con responsabilidad.
Orientación
del eje de
aproximación:
Dirección recomendada para que un helicóptero realice su aterrizaje en el helipuerto, determinada según los puntos cardinales (norte, sur, oriente, occidente) o grados de orientación magnética. Esta guía visual asegura una maniobra segura, considerando vientos predominantes, obstáculos y entorno operativo.
Líneas perimetrales o círculos según el tipo de helipuerto:
Estos círculos no se trazan al azar: tienen medidas precisas, colores reglamentarios y deben ser visibles desde el aire, incluso en condiciones adversas. Son, en esencia, un lenguaje gráfico entre el suelo y el cielo, donde cada trazo importa.
Área de entrenamiento o uso militar: Se utiliza el color rojo, para señalar zonas de práctica, áreas restringidas o plataformas temporales.
Identificación de obstáculos
y zonas de seguridad.
Los obstáculos cercanos al helipuerto deben ser identificados, marcados y, cuando sea necesario, iluminados.
•Líneas de advertencia en el suelo: se usan para marcar el perímetro operativo y evitar que personas o vehículos se acerquen demasiado. Pintura tráfico reflectiva o elementos como conos también ayudan a reforzar la visibilidad.
•Luces de señalización: cuando hay operaciones nocturnas o condiciones de poca visibilidad, los obstáculos relevantes deben tener luces rojas (fijas o intermitentes) para que sean claramente visibles desde la aproximación.
Una señalización bien ejecutada no solo mejora la funcionalidad del helipuerto, sino que transmite profesionalismo y compromiso con la seguridad.
Aspectos fundamentales, especialmente en contextos sensibles como hospitales, bases de rescate, plataformas offshore o áreas urbanas densamente pobladas.
Demarcación Base Aérea de Tuluá
Cada línea, cada trazo y cada símbolo fueron pensados con responsabilidad, alineados con las normas que nos guían y con la convicción de que los detalles sí importan. Cerramos este proyecto de demarcación en la base área de Tuluá con la satisfacción de haber aportado un espacio más ordenado, seguro y preparado para recibir lo extraordinario desde el cielo.